Navarra (2ª parte de 4) – Selva de Irati

La Selva de Irati es uno de los tesoros ecológicos más importantes que tenemos en la península. Es el segundo Hayedo más grande de Europa, sólo por detrás de la Selva Negra en Alemania. Tupidos hayedos, pastizales, abetos y frescas aguas pintan un paisaje de colores vivos que se transforma con cada nueva estación. Y como no, el otoño es la estación en que estos convierten este paisaje en una obra de arte. Su territorio prácticamente virgen llega hasta el Pirineo Oriental. En esta fotografía, podéis ver como termina justo donde empiezan las montañas pirenaicas:

Irati - Pirineos

En siglos pasados, fué un bosque muy explotado forestalmente, pero hoy en día puede apreciarse el interés de sus gentes por protegerlo, incluso del excesivo turismo que está teniendo últimamente. Su historia está repleta de evoluciones debido a los cambios climáticos y su interacción con el hombre: hace 5000 años era un bosque de coníferas, pero el clima fué dando progresivamente lugar a los robles y más tarde a las hayas; y como consecuencia de ello a asentamientos humanos de pastoreo. Le pusieron ese nombre por la palabra “Helecho”, muy abundante en esos bosques. Estas primeras civilizaciones se nutrieron de los grandes recursos de esta selva, y quedaron grandes zonas de pasto que hoy sustituyen a lo que antes era bosque. Se han construido embalses, pueblos, carreteras. Pero la Selva se mantiene en esencia como un sitio todavía salvaje y protegido de la civilización.

Hayas

Seta diminuta (macro)

Abetos en Irati

Puesto que nos habíamos perdido la célebre época de la berrea, decidimos dedicar los dias que estuvimos allí a hacer senderismo por el valle de Salazar y las inmediaciones de Ochagavía, donde de paso tuvimos el privilegio de probar el queso Roncal  😀 El exceso de turistas nos obligó a buscar rutas alternativas, y creo que fue una gran decisión. Realmente hay bellos rincones en cualquier punto del parque natural, sólo hay que ir bien preparado para orientarse.

Roncal

No puedo decir que haya hecho todas las fotos que podría, porque cuando el paisaje me parece tan increible, suelo guardar la cámara y simplemente disfrutar. Podría haber hecho fotos como para hacer un libro, y en sólo dos días. Me considero afortunado de disfrutar de esta joya, porque además creo que el exceso de turismo provocará que paulatinamente pongan más y más límites a las visitas; llegará un dia en que será complicado acceder. Este año empezaban a ser insostenibles y agobiantes las cifras de visitantes. Una pena, cuando hace pocos años recuerdo que por esta época podías andar en solitario por las mismas zonas en las que hoy tienes que esperar media hora de atasco para dejar el coche en un aparcamiento. 😦Carretera en Irati

Os recomendaría, si vais alguna vez, que no hagáis los típicos paseos y rutas facilonas que habilitan para el 90% de turistas. Si buscáis bien, podréis encontrar rincones mucho más bellos y salvajes para poder patear sin ver a otros turistas… 😀 Quizás sean más duras, haya que ir más preparado, pero el silencio y la soledad que os dará un bosque como ese es impagable.

De noche en el Valle del Roncal

Cascada del Cubo

Rio Irati

Seta

Como anécdota, os diré que nos encontramos esta cria de garduña a la que pudimos salvar. Es una especie de mamífero muy habitual en grandes hayedos y robledales, que durante mucho tiempo ha sufrido la caza ilegal por parte de furtivos que buscaban vender su piel, muy apreciada. Es un gran depredador, para el tamaño que tiene, sin embargo esta cria se quedó completamente dormida y agazapada cuando la cogimos en nuestras manos.

Cría de Marta

Aquí os dejo un video de una garduña adulta:

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Inicio del otoño

Desde finales de Octubre los aficionados a la fotografía y al senderismo ya estamos atentos al cambio de color de los árboles de nuestros parques y jardines para buscar el dia en el que “atrapar” en su mejor momento el cambio de color en los bosques de hayas.

Para recibir el otoño, nada mejor que ir a patear un poco por un Hayedo, árbol que gusta de anunciar esta nueva época con esa gran explosión de tonos ocres. En este caso, elegimos el Hayedo de la Téjera Negra.

Este hayedo tiene la particularidad de ser uno de los más meridionales de Europa, lo que le convierte en una rareza, pues este tipo de vegetación necesita frío y sobre todo humedad, algo de lo que carecemos por estas latitudes, de ahí que su ubicación sea tan extraña, más estando tan cerca de una gran ciudad como es Madrid.

Pero tecnicismos aparte, os dejo la primera foto otoñal de este año. Habrá más las próximas semanas…   😀

Tejera Negra

Saint Jean Pied de Port

Muy cerca de la frontera española, a orilla del río Nive, está la ciudad de Saint Jean Pied de Port, capital de la Baja Navarra en el lado francés. Su belleza radica en que conserva un aire en el que se mezcla el sabor medieval con el cosmopolitismo moderno del turismo. Sin embargo su importancia procede principalmente de ser la localidad donde se unen la mayoría de las vías del Camino de Santiago que proceden de toda Europa; es además el inicio de la que se considera la etapa más dura de este camino, por tener un ascenso acumulado de casi 2000 metros por los Pirineos repartidos a lo largo de los 30km que hay hasta el pueblo más cercano, Roncesvalles. Esa etapa es famosa también por sus condiciones impredecibles, que han dado lugar a muchas muertes de peregrinos que desorientados por la niebla o la mala señalización de los caminos, se pierden en esa zona de los Pirineos desapareciendo para siempre. De hecho, recientemente se ha estrenado una película en la que un padre pierde a su hijo precisamente en esta etapa:

Otra razón por la que esta etapa es famosa es por ser el punto donde pereció Roldán, el sobrino de Carlomagno:

Carlomagno ha devastado España; tomó sus castillos y violó sus ciudades. Él mismo dice que toca a su fin la guerra. Hacia Francia, la dulce, cabalga el emperador. El conde Roldán ata el gonfalón a su lanza; desde una altura, la eleva hacia el firmamento: a esta señal, los francos establecen sus campamentos por toda la región. Mientras tanto, a través de los anchos valles, cabalgan los infieles, cubiertos con sus cotas, atado el yelmo, con el escudo al cuello y la espada ceñida, y con las lanzas enristradas. Al llegar a la cima de unos montes, hacen alto en una espesura. Son cuatrocientos mil, esperando el alba. ¡Dios! ¡Qué dolor que no lo sepan los franceses!
El Cantar de Roldán, anónimo.

Yo como fanático del camino soy, he hecho esta etapa varias veces; es mi preferida y posiblemente la más bella. Sin embargo hace poco decidí hacerla de un modo diferente. Me explico: estoy planteándome hacer todo el Camino de Santiago cargando con todo el equipo fotográfico. A modo de preparación, y simplemente para ver si me veía capaz, decidí hacer varias etapas cargando con mochila, cámara, objetivos, filtros y trípode empezando por esta etapa. Mi conclusión es que la gesta de llevar durante un mes 20 kilos a la espalda se podría describir como un poco paliza (como mínimo), así que he decidido entrenarme un poco antes de crearme contracturas innecesarias…la salud es lo primero.

…sin embargo estas etapas me sirvieron para hacer algunas fotos interesantes. 😀 Aquí una muestra:

Pilgrim (Way of St. James)