Recomendación fotográfica: Andreas Gursky

Este ha sido desde hace tiempo uno de mis fotógrafos preferidos. Como buen alemán, su aséptica mirada y gran capacidad compositiva queda plasmada sobre todo en fotografías de arquitectura donde impera el orden, el minimalismo y una enfermiza perfección. Sus fotos plasman la carencia total de emoción hasta el punto de plasmar con ellas una cierta crítica a este mundo excesivamente globalizado, alienado y gobernado por tecnócratas que ahora tenemos la desgracia de sufrir. Es curioso como se puede conmover con ausencia total de emociones.



Recientemente ha sido noticia, porque ha tenido el dudoso honor de ser el creador de la foto más cara del mundo. Esta fotografía, tomada en el río Rin, se ha vendido por 3,2 millones de euros. 3,2 millones de euros por una fotografía impresa en un bastidor de plexiglás, ese material con el que hoy fabrican los coches. 3,2 millones de euros por una foto retocada digitalmente, tal como reconoce el autor. Pese a que a mi la foto me conmueve exactamente igual que otras fotos anteriores, y considero que es una obra 100% Andreas Gursky, entiendo la estupefacción de mucha gente ante esta valoración.

La fotogafía es perfectamente un icono del autor, que en esta ocasión da una vuelta de tuerca a la hora de conservar su estilo retratando esta vez un paisaje aparentemente natural (y no arquitectónico como nos tiene acostumbrados). La frialdad, el orden y la composición perfecta sigue siendo una constante.

Pero decidir si la pasión que tienen las galerías de arte por este fotógrafo es auténtica o una simple moda, lo decidirá la historia. De momento, el tipo debe tener ya tiene la vida resuelta  😀

Recomendación fotográfica: Mat Blamires

El fotógrafo que recomiendo hoy nació en el mundo de la publicidad. Puede considerarse que desde el punto de vista técnico es uno de los mejores fotógrafos del mundo.

Gracias a la buena calidad de sus trabajos, el neozelandés Mat Blamires ha logrado ser contratado para una gran cantidad de campañas publicitarias y campañas fotográficas de diversas empresas como Mitsubishi, Nokia, Toyota, American Express, Subaru y Heineken, entre otras.

Foto curiosa

Esta fotografía ha sido tomada por un fotógrafo llamado Rich Lam en los disturbios de Vancouver que siguieron a la derrota decisiva de los Canucks en la Stanley Cup. Está siendo muy comentada. A día de hoy es un verdadero misterio. ¿montaje? ¿efecto óptico? ¿calentón en medio del fragor de la batalla? Casi es mejor no saberlo. ;D

Recomendación fotográfica: Rarindra Prakarsa

El fotógrafo que os voy a recomendar es uno de esos fenómenos surgidos de la nada gracias simplemente a la capacidad de difusión de internet y las redes sociales. Se trata de un fotógrafo indonesio aficionado llamado Rarindra Prakarsa.

No soy muy amigo de la fotografía retocada con photoshop, pero la delicadeza con la que lo hace este hombre es algo fuera de lo común y como mínimo merece la pena echarle un vistazo a su obra.

Su fotografía se basa en escenas costumbristas, resaltando el colorido de su país, los contrastes, la luz y las composiciones que buscan esa perfección de las obras clásicas de la pintura.

Llama mucho la atención el equipo tan limitado que utiliza (muchas de sus fotografías están hechas con una Canon g10). Su técnica es un misterio, nunca se la ha revelado a nadie, aunque tengo entendido por su página de facebook que organiza algunos workshops en Indonesia. Tampoco hay muchos detalles de su vida.

Que lo disfrutéis:

Galería de Rarindra Prakarsa

Recomendación fotográfica: Vivian Maier


Viviar Maier fué una fotógrafa aficionada que vivió durante los años 50 en la ciudad de Chicago. Su obra muestra pintorescas escenas callejeras a través de más de 40.000 fotografías. Fue una mujer adelantada a su época, feminista, de ideología socialista, y que vestía como un hombre. Nunca mostraba sus fotografías a nadie. Durante su juventud acogió a muchos niños sin hogar. Los mismos que se hicieron cargo de ella cuando en el ocaso de su vida vivía en la más absoluta miseria.


Este trabajo permaneció oculto hasta que un agente editorial llamado John Maloof las descubrió cuando la autora era ya una anciana. Por entonces Maloof trabajaba en un libro de fotografías de barrio, y buscando material llegó a una casa de subastas donde de casualidad las compró por “4 duros”. Por entonces desconocía que eran grandes obras, pues en ese momento Maloof era un neófito en el arte fotográfico, y aquello no eran más que un montón de fotos viejas metidas en una caja de cartón. Pero poco a poco se fue dando cuenta, y admirado por la calidad de ese trabajo decidió buscar a la autora un año y medio después de haber obtenido ese material.

Finalmente, la encontró a través de su obituario. Pero a pesar de que Viviar había fallecido, siguió investigando, y dio con mucha gente que la había conocido en vida. Así es como fue constituyéndose esa fama que la autora debería haber obtenido en vida. El trabajo de investigación de Maloof en internet convirtió toda esta historia en un viral, y hoy gracias a ello, Viviar es una fotógrafa consagrada, con su propia exhibición permanente en el Chicago Cultural Center. Además, cuenta con muchos seguidores en internet, pues Maloof creó un blog para difundir su trabajo:

http://vivianmaier.blogspot.com/

Fotografía de Viviar Maier obtenida del blog de John Maloof.