La Ruta de los Castillos Cátaros

Comunmente se conoce como “La Ruta de los Castillos Cátaros” como un itinerario de pueblos y fortalezas en el sur de Francia que en su momento acogieron a los pueblos cátaros. Si pudiéramos hablar de un “País Cátaro”, probablemente la capital sería Carcassonne:

Carcassonne

Este viaje, además de enseñarme un lado del país vecino desconocido para mí (y que rompió con todos los estereotipos que los españoles tenemos de los franceses), me hizo interesarme por la curiosa historia de este pueblo cátaro, que fué literalmente eliminado por el rey de Francia, debido a la presión ejercida por el Papa. Os la resumiré, y si os interesa, podréis buscar miles de libros sobre el tema para profundizar. 😀

El catarismo fue un movimiento religioso cristiano nacido durante la Edad Media, influenciado por las antiguas creencias paganas orientales, cuya principal doctrina contenía dos principios fundamentales y contrapuestos, el Bien y el Mal, que representaban respectivamente: el Bien, la parte espiritual del hombre; contra el Mal, representado por el diablo en todo lo material, que se consideraba impuro. Es por tanto un movimiento cristiano que huye de lo material para buscar la realización espiritual.

Los cátaros consideraban que la Iglesia de Roma estaba desorientada y había perdido la esencia del cristianismo. Defendían una vida basada en la sencillez, la pobreza y el humanismo. Vivían al estilo de los primeros cristianos: ayudando al prójimo; buscando la realización a través del trabajo (preferentemente artesano o cualquier otro que se realizara con las manos), el cual se esmeraban en hacerlo a la perfección; rechazaban la Biblia por su doctrina y sus relatos violentos; rechazaban cualquier forma de violencia y al contrario que el resto de Europa defendían la liberación de la mujer (incluso en el terreno sexual) siempre que siguiera las doctrinas cátaras: creían que todos cuando morímos nos convertimos en seres asexuados, y por tanto el sexo que alguien tenía en vida no era importante. Por tanto, las mujeres tenían prácticamente los mismos derechos que el hombre, incluso en el sacerdocio.

Los cátaros, tuvieron una gran influencia tanto para el pueblo llano, como para la burguesía y los grandes señores, que veían en ellos un camino para oponerse a la Iglesia de Roma, hipócritamente dogmática, y que no aceptaba otra cosa mas que estar dentro de ella, o contra ella. Además los cátaros denostaban a los católicos por la forma en que se relajaron de las buenas costumbres.

De esta forma, la doctrina cátara fue dominando gran parte del sur de Francia de forma pacífica, extendiéndose como una mancha de aceite, hasta el punto de que la Iglesia comenzó a ver en ellos un gran peligro para su influencia. Los Cátaros no eran guerreros y rechazaban la violencia, pero eso no impidió que tomaran precauciones contra sus enemigos. Como testimonio, tenemos muchas de las fortalezas que hoy se conservan:

Ruta cátaros (2)

Ruta cátaros (4)

Ruta cátaros (1)

Todo esto impulsó al Papa Inocencio III a fundar la Inquisición, que se ocupó de ejercer represión hacia lo que consideró una herejía, quemando en la hoguera a miles de Cátaros y ejerciendo presión militar hacia todos sus pueblos y fortalezas. Esta Inquisición puso la guinda a la destrucción de todo el pueblo cátaro tras echar a la hoguera a los últimos centenares que quedaron tras la batalla de Muret a manos de Simón de Montfort (cuya crueldad y eficiencia militar daría para un libro).

Como veis, una historia digna de ser llevada al cine ;-D

Toda esta ruta, especialmente Languedoc, es muy propensa a misterios y leyendas. Si bien sólo es necesario pasear por sus calles, paisajes y fortalezas para impregnarse de ellas  ;-D

Carcassonne

Ruta cátaros (3)

Carcassonne

Carcassonne

Lisboa

Allá por el año 1755, la tierra tembló como pocas veces lo había hecho, el mar levantó sobre las aguas del río y un inmenso tsunami barrió una de las ciudades más bellas de Europa, arrastrando tantas personas y cosas como encontró a su paso. Fue una catástrofe sin precedentes que dejó parte de la ciudad sumergida para siempre en el río y llena de escombros, caos y destrucción.

Sin embargo, como todo en esta vida, esta desgracia también supuso el comienzo de una nueva etapa: la construcción de una nueva ciudad más moderna, donde el blanco de las paredes calizas y el reflejo de la impresionante desembocadura del río Tajo, crean una de las luces más bellas del mundo para fotografiar un entorno en el que historia y modernidad se complementan como jamás se había visto antes.

Caminar por Lisboa es agotarse realizando subidas y bajadas por calles empinadas; contemplando miradores y tranvías que trepan patéticamente por los serpenteantes caminos de adoquín de sus barrios.

Tranvías

Particularmente, lo que más me gusta de esta ciudad es el barrio de Alfama, el más antiguo de la ciudad. En este barrio se levantaban antiguamente las casas de los poderosos. Hoy estas casas, casi en ruina, se apelotonan asomadas al río con la ropa tendida en sus balcones ondeando al viento, como una despedida apasionada con el pañuelo para decir adiós a todos los barcos que salen del puerto.

Callejeando por Lisboa

Lisboa es una ciudad para repetir una y mil veces, que te contagia el encanto por lo antiguo, ayudada por su luz. Os la recomiendo.