Impresionismo y Provenza

Empiezo a revisar fotos, después de un mes después de haber vuelto de mis vacaciones. Uno de los sitios en los que estuve fué la Provenza, región francesa que para amantes del arte es toda una oportunidad para visitar aquellos lugares que inspiraron a impresionistas como Cezanne, Renoir, Van Gogh, Gauguin… y digo inspiraron, porque además de visitar más museos que en toda tu vida de pronto te ves contemplando un paisaje, calle o edificio provenzal que es exactamente el que aparece en algún importante cuadro de estos artistas. No me equivocaría al decir que La Provenza es uno de los lugares más bellos que he conocido, y en parte es porque sus rincones han quedado grabados en mi retina desde que empecé a apreciar las obras de estos artistas en el colegio.

El Impresionismo suele atraer a los aficionados a la Fotografía. Y no es casual, porque fue la primera corriente artística en la que Fotografía y Pintura convivieron. Podría decirse que las bases de la composición fotográfica bebieron del Impresionismo y viceversa. Y eso todavía hoy es patente. De hecho, se puede contemplar cualquier obra de muchos artistas como Sorolla, que eran declarados aficionados a la fotografía, y descubrir que impregnaban sus cuadros con ese concepto equivalente de instantaneidad, como idea de captar un momento determinado, un instante fugaz, ya sea de luz, tiempo o acción.

Además, el Impresionismo, asimiló y perfeccionó todos los “defectos” de la Fotografía:

– El desenfoque (consciente o inconscientemente utilizado), derivado de la escasa definición de los objetivos y la manifiesta incapacidad para reproducir objetos en movimiento, como problemas técnicos de la Fotografía de aquellos años, va a ser el germen de la borrosidad de visión materializada por la forma difusa y fragmentada.

– El aspecto fantasmal y los paisajes urbanos deshabitados de algunos cuadros tienen gran semejanza con las fotografías que salieron de esas primeras cámaras que no pudieron captar el movimiento en su integridad, y que lo reproducían como estelas que hasta entonces el ojo humano no hubiera sido capaz de reproducir.

– La utilización de la luz. A Sorolla le llaman “El Pintor de la Luz”. Y hay que tener en cuenta que aprendió de ella trabajando en laboratorios fotográficos o de iluminador. La luz es la base de la Fotografía, pero también de la Pintura Impresionista.

– Las composiciones de muchas obras impresionistas son completamente fotográficas. Los encuadres de muchos cuadros impresionistas corresponden a picados fotográficos, fotomontajes, etc.

Y podría seguir eternamente. Los paralelismos son más que evidentes.

Volviendo a La Provenza, os pongo una fotografía que tomé en los alrededores de Aix en Provence, donde tuvimos la oportunidad de visitar los lugares que conforman la llamada “Ruta de Cezanne”. La tomé en las mismas condiciones en las que pintaba este pintor: a medio dia, con luz dura, y difuminando las formas (utilicé vaselina sobre el objetivo).

La ciudad que inspiró a Cézanne

Mini reseña de Cezanne:

“Después de haber heredado dinero de su padre, Cezanne se convierte en un pintor rico y considera su padre como un genio. Pero no se puede medir el genio con dinero y eso lo sabe bién, porque sus obras no se venden nada. Mal apreciado por el público, se retira del grupo Impresionista en 1878 y vuelve a Aix en Provence.

La primera exposición Cezanne conoce cierto exito, pero el público continua en no interesarse a sus obras, aunque antes de morir se da cuenta que sus obras comienzan a ser bien apreciadas. Después de morirse, los precios de sus pinturas aumentarán considerablemente. “La Rivière, bords de l’Oise”, “Chemin de village à; Auvers” y “Les Grandes baigneuses” son ejemplos de obras cuyos precios subieron rápidamente, convirtiéndose en unas de las grandes obras maestras de esa época.”

Panorámica 360º

Esta imagen corresponde a una panorámica de 360º realizada desde el centro del cráter del Volcán de Santa Margarita, situado en el Parque Natural de la Garrotxa. El perímetro de este cráter es de unos 2000m. El volcán lleva inactivo (aunque a día de hoy no se considera extinto) unos 11.000 años.  En el centro del llano formado por el cráter se encuentra la Iglesia de Santa Margarita, de origen románico. Ya verás cuando el volcán vuelva a ser activo…   😛

La imagen está realizada a partir de 24 fotografías, que después han sido unidas mediante GIMP (mira, otra utilidad que le he encontrado a este programa…).

Cráter del Volcán de Santa Margarita

Caballos

De todos los animales que se pueden fotografiar, uno de los más agradecidos es el caballo. Me encantan los caballos. Esta foto es muy vieja, de las primeras. La he desempolvado porque andaba planificando un trabajillo sobre caballos que voy a hacer. Me ha gustado revisar fotos antiguas y ver en qué he mejorado. De momento, este año, estoy planificando repetir ese mismo viaje. En muchas mejores condiciones que el año pasado, en todos los sentidos. Espero que me sirva para apreciar mejor aquello, porque esa zona de los Pirineos es uno de mis rincones favoritos.   😀

Caballo

Caños de Meca

La fotografía de paisaje es mi preferida. Para mí es una de las técnicas más completas. Para realizar una buena fotografía de paisaje te encuentras con la dificultad de la composición, técnica, tiempo, etc… Un reto continuo. Para no sacar de los nervios a mis acompañantes, cada vez que hago un viaje dejo claro que un día lo dedicaré a las fotos. En este caso, esta fotografía la tomé cerca de Caños de Meca, este verano. Me gustó la alineación de las rocas, como si estuvieran manteniendo un diálogo entre ellas. ;-D

Caños de meca

Mi flujo de trabajo

Escribo este post porque mucha gente me suelen preguntar a menudo si mis imágenes llevan photoshop. A la hora de revelar fotografías desde la cámara, es inevitable un pequeño postprocesado de la imagen. Pese a que soy de la opinión de que una buena foto debería salir totalmente terminada de la cámara, hay ciertos detalles que la cámara no puede ajustar por limitaciones técnicas y hay que esperar a llegar al software de cuarto oscuro. Sin embargo, no soy partidario del retoque por capas tipo photoshop (de hecho ni me he molestado en aprenderlo), en los que se modifica la imagen por zonas dejando una imagen totalmente diferente a la original; sino de simplemente tratar la imagen como un todo y en el que se suele corregir, brillo, contraste, saturación, etc., sin que la toma original pierda su esencia. Mucha gente opina que una imagen que necesita photoshop no es una buena imagen. Soy de esa opinión.

Se puede argumentar que en realidad toda imagen captada con una cámara es ya de por si una versión alterada de lo que vemos, pues al fin y al cabo es una interpretación de ese instante (profundidad de campo, velocidad de obturación, etc.). Pero siempre podemos establecer unos límites, para evitar que que el espectador se haga una idea equivocada de lo que está viendo. O al menos avisar qué es lo qué es lo que se está viendo, es decir: ¿una imagen real, o una manipulación? ¿una obra fotográfica o una obra de photoshop?

Mi filosofía es la de intentar que la fotografía salga tal cual del RAW (que es cierto, no siempre lo consigo y puede ser frustrante), con los mínimos (o ningún) ajustes. Eso implica, por ejemplo, invertir un poco más en un buen fotómetro, enfocar utilizando un buen trípode (lo siento, no valen esos de 100 pavos del mediamark) con el espejo levantadito, y otras cosas que hacen que disparar una foto se convierta en algo más que ajustar tres parámetros y darle a un botón. Pero a cambio obtenemos el premio de aprender a entender más la luz y a nuestro equipo. Además, hoy en día cualquier concurso de fotografía exige el RAW de las fotografías para valorar que no sean imágenes manipuladas, sino como mucho esos pequeños ajustes de exposición, brillo, contraste…etc. Aquí tenéis un ejemplo.

Basándome en lo anterior, os voy a poner el software que utilizo en mi flujo de trabajo. Veréis que se sale bastante de lo habitual.

En su dia empecé a revelar y organizar mis fotos con Lightroom. Es el que utiliza la mayoría de la gente, y el que me enseñaron a utilizar en mi correspondiente curso de iniciación nada más adquirir mi primera réflex, hace ya dos años. La verdad es que es un buen software, pero encuentro muchas limitaciones por trabajar diariamente bajo Linux, por problemas de compatibilidad. Hay que ejecutarlo con Wine, un software que permite ejecutar programas de Windows en Linux. Pero pierde rendimiento y alguna funcionalidad. Tampoco utilizo Aperture porque no me gustan los Mac (el ordenador lo uso para otros temas además de la fotografía), aunque se que es casi tan bueno como Lightroom.

Así que empecé a investigar software bajo Linux para incorporar a mi flujo de trabajo (revelado, catalogación, visualización, etc) y mi sorpresa es que encontré programas cuya productividad, rendimiento y funcionamiento eran tan buenos como Aperture, Lightroom o Photoshop. Pero lo mejor de todo, eran gratis! A continuación enumeraré mi flujo de trabajo indicando exclusivamente los programas que he incorporado. Sin embargo, os aviso que hay muchos más, tanto de pago como libres. Eso si, como norma general no son aplicaciones aptas para vagos, pues requieren un poco de aprendizaje extra.

1. Captura de las fotos. Para esta tarea simplemente copio los ficheros al ordenador: tengo un directorio, /home/sergio/fotos/raw donde vuelco las fotografías. Dentro de éste, creo un nuevo directorio por set con la fecha en que se sacaron las imágenes y una breve descripción. Si sois usuarios avanzados de Linux, incluso podréis programaros vuestros scripts para volcar las fotos a los discos duros externos correspondientes.

2. Visualizo las fotos con F-Spot. Un visualizador de fotos que reconoce cualquier formato RAW. Lo utilizo para echar un primer vistazo a las fotos y eliminar la morralla. Sencillo y rápido. Incluso tiene alguna opción para ir ajustando alguna cosilla.

3. Revelado del RAW: aquí pondré primero el programa que he utilizado hasta hace poco, y después el que estoy comenzando a utilizar ahora:

3.1 – RawTherapee: Ya va por la versión 4. Auténticamente profesional, rapidísimo, y con todas las opciones necesarias para no envidiar en ningún aspecto a Lightroom. La pega es que tiene una interfaz un poco técnica y compleja, asi que si vienes de Lightroom o Aperture te costará hacerte un poco.

3.2 – Darktable: Esta pequeña joya todavía está en fase beta, pero es totalmente estable para trabajar, a mi no me ha dado ni un sólo problema. Tiene una apariencia muy similar a Lighroom, con lo cual es más sencillo de aprender que RawTherapee. La última versión ha puesto mucho énfasis en la velocidad de sus algoritmos y la verdad es que va muy rápido. Últimamente me está gustando más que RawTherapee. Tiene un sistema de plugins, con muchos instalados de serie, que dan a esta aplicación tantas funcionalidades (o más) como Lightroom o Aperture.

Me ha convencido sobre RawTherapee porque esta aplicación también cataloga las fotos, de forma muy parecida a Lightroom:

4. Retoque un poco más destructivo (como digo, casi no lo utilizo, salvo para meter marcas de agua a la foto): The Gimp. Este programa, equivaldría a Photoshop. Aunque en mi opinión es ya algo superior. Hasta hace poco tenía una gran limitación que lo excluía como herramienta de retoque utilizada en el ámbito profesional: Los raquíticos 8 bits por canal de color que soportaba. La versión 2.6 ya trabaja con 32 bits por canal de color, y la versión 3, que llegará próximamente, promete grandes mejoras en este y otros aspectos. Es un programa muy asentado que por lo visto se utiliza bastante en la industria del cine de animación.

5. Catalogación: Era la gran limitación de Linux. Hasta ahora utilizaba Picasa, pero actualmente utilizo Darktable. 😉

6. Otros programas:

6.1. Panorámicas: Hugin, el mejor software que conozco para crear panorámicas. Muchísimas opciones. http://hugin.sourceforge.net/
A parte, también están los correspondientes plugins para GIMP…funcionan bien. Pero Hugin es tan profesional que merece la pena.

6.2. HDR: Odio el HDR. Pero bueno, si alguien quiere probar software libre para hacer HDRs, este es el mejor que hay (aunque también hay plugins para GIMP): http://qtpfsgui.sourceforge.net/

Y ya está. Eso es todo. En cuanto a mi equipo, utilizo Intel de 8 núcleos, Ubuntu de 64 bits y 16Gb de RAM. Con un monitor Samsung Syncmaster FX2490HD calibrado para trabajar con fotografía. En este caso, es un equipo que utilizo para otros temas. De ahí que sea tan potente. Pero para todos estos programas no es necesario un gran equipo, Ubuntu consume menos recursos que Windows.

En realidad, puede parecer complejo, pero a día de hoy el tiempo que le dedico al revelado es como mucho de 1 minuto por foto (descontando el tiempo que tardo en copiar el contenido de la tarjeta en el ordenador). Si las fotos han salido como deben, un simple ajuste de balance de negros, ajuste de exposición y contraste es más que suficiente.

Mi experiencia con flickr(pro)

Hace poco decidí, como todo aficionado “avanzado” a la fotografía, abrirme la cuenta pro en Flickr. Uno de esos gastos que todo fotógrafo neófito debe hacer como parte de su aprendizaje, al igual que otros artículos inútiles como el fitro protector UV, el ojo de pez de 20€, o ese objetivo 70-300 barato que te permite fotografiar pájaros envueltos en bonitos halos de aberraciones cromáticas y desenfoques gausianos.

Flickr. Este pequeño submundo de internet, en el que puedes publicar en buena calidad tus fotografías para que sean compartidas con la comunidad, y de paso otros fotógrafos opinen sobre ellas. Pero hoy no hablaré de las bondades de la nueva red social y del conocimiento basado en compartir información entre usuarios… eso es una opinión que casi todo el mundo comparte en mayor o menor medida.

Me interesa más el tema de flickr como fábrica de egos, y sobre todo de un especimen muy abundante en esto de internet: el ignorante atrevido. En adelante llamaré a este especimen, pepit@.

Alguien me dijo una vez una frase, relacionada con el mundo laboral, pero perfectamente aplicable a la vida diaria: “Sólo hay algo peor que un tonto, y eso es un tonto motivado”. Esta frase define perfectamente al tipo de individuo que a veces obtiene inmerecida fama en las redes sociales. Obviamente Flickr no es ajeno a esto.

Por otra parte, el ignorante atrevido no tiene por qué ser tonto, sólo ignorante, o podemos decir en un estado de transitoria tontería basada en la ignorancia. Todos hemos pasado por ese estado, es decir, hemos sido pepit@s en algún momento de nuestra vida. Hay gente que se queda permanentemente instalada en ese estado, otros progresan hacia niveles de conciencia superiores…depende ya del tipo de persona, la humildad, la inteligencia, etc. Generalmente, si pepit@ no cambia rápido a otro estado superior, corre el riesgo de involucionar hacia un tonto motivado permanente. Imaginaos alguien así, con el poder de las redes sociales en sus manos, pretendiendo ser el gobernante de un pais. Da miedo ¿no? xD

El problema que veo a las redes sociales en general (sobre todo a las que se especializan en ciertas materias), es que se da la misma tribuna al verdaderamente experto y al mediocre. Y de cara a la galería, suele contar más el que mejor sabe venderse, no el que tiene más talento. Es cierto, que quizás esto ocurre también en la vida real, pero en internet es mucho más fácil tapar defectos…al fin y al cabo del teclado a la pantalla sólo pasa la información que el usuario filtra. Por eso, moverse en internet hoy en día requiere un doble trabajo: ser capaz de encontrar la información, y ser capaz de valorarla. Los buscadores nos ayudaron a encontrarla. Pero valorarla depende exclusivamente de nosotros mismos.

Flickr no es ajeno a esta problemática. Y esto que escribo no es una crítica a la aplicación -que funciona de forma bastante impecable- sino a la naturaleza humana que hay detrás del “mundo social” que se crea en esa nube…

Analicemos el funcionamiento de flickr:

Lo primero que uno nota cuando empieza a subir fotos a flickr, es que nadie le comenta. Para alguien con un pequeño problema de ego, puede ser un inconveniente, pues empieza subiendo sus fotos creyendo que son las mejores del mundo, que va a dar la vuelta a todas las estructuras sociales del mundo flickr con su novedoso y hasta ahora oculto talento compositivo, y se encuentra con que no interesan a nadie. De pronto empieza a navegar por las fotos de otros, y a preguntarse por qué tienen miles y miles de comentarios mientras que las suyas quedan destinadas al ostracismo. Aquí sucederán varias cosas:

1. Errores de apreciación y falta de autocrítica: uno tiende a ver fotos buenas de otros como si no fueran complicadas. Muchas veces, las fotos buenas tienen una aparente sencillez de puesta en escena. Eso hace que las valoremos incorrectamente, y creamos que cualquiera las puede hacer. Y claro, también hace que pepit@ crea que sus fotos no están tan mal. Este error de apreciación se hace muy evidente cuando a pepit@ se le encarga un reportaje de boda o de algún evento, y tiene que dar la talla de verdad…pero se acaba descolgando con un montón de mediocridad fruto de su incompetencia y/o inexperiencia. Ese momento de entrega de fotos tiene que pasarse con mucha vergüenza, seguramente. Espero no tener que vivirlo. Aquí el remate viene ya cuando esos trabajos los intentan arreglar con extraños retoques de photoshop, o el que es probablemente el recurso que más odio (desde mi opinión personal): el HDR. Un dia escribiré largo y tendido sobre esto del HDR. Hordas y hordas de fotógrafos inexpertos haciendo fotos absurdas y esperando que con la mezcla adecuada les salga del caldero el próximo premio Reina Sofía de Fotografía (y simplemente fotografiando un pato al lado de un parque de Getafe).

2. Las opiniones en flickr casi nunca son sinceras. Así de dura es la realidad. Tu foto de las vacaciones de tus niños no son un “Nice shot” por mucho que te lo diga ese señor de Escocia. Y si un fotógrafo desconocido alaba una foto tuya, tú no vas a contestarle con una crítica. Eso como mucho se lo dedicas a un amigo, y de mucha confianza. No todo el mundo encaja bien las críticas. Generalmente los comentarios de flickr son peloteos y alagos entre fotógrafos interesados en aumentar su popularidad. Y además existe una ley no escrita, o una especie de norma de cortesía, según la cual si tú comentas en la foto de alguien éste te tendrá que devolver el alago sobre una foto tuya.

3. Los grupos de flickr: un socorrido camino para ganar popularidad a través del número de comentarios. De hecho muchos grupos están concebidos única y exclusivamente para aumentar el número de comentarios de tus fotos. Grupos como “La estrellita azul (cuelga una foto y comenta las 5 anteriores)”, aseguran que cuelgues lo que cuelgues en ese grupo (pueden ser perfectamente las bragas de tu abuela en el tendedero) obtengas ese preciado premio para el ego en forma de comentarios con gifs animados sacados de las épocas oscuras de internet. La vuelta de rosca a este modelo está en esos grupos que además de obligarte a comentar, te obligan a puntuar. Casi nadie puntúa mal en esos grupos, con lo que el ego de pepit@ está destinado a crecer y crecer sin control como la burbuja inmobiliaria japonesa. Comentarios y buenas puntuaciones, aseguran el paraíso a un pepit@.

Pero también hay otras cosas interesantes, como grupos especializados con foros de opinión, concursos, quedadas, etc. No todo es negativo en flickr, reconozco que me he enganchado a esta aplicación a pesar de sus agujeros oscuros· Pero acepto que yo también pasé por esa época pepitera de comentar como si no hubiera un mañana, y promocionar mis fotos ahí esperando mi reconocimiento en forma de número de comentarios. La felicidad, como en la vida, no llega cuando consigues tu objetivo, sino cuando consigues aprender algo de la experiencia. En este caso, la felicidad vino cuando dejé de intentar promocionar mis fotos entre tanto aficionado desconocido esperando dios sabe qué.

Como epílogo para este artículo, os voy a enlazar la foto que más favoritos tiene en Flickr. Es una buena foto, el debate estaría en si realmente la consideráis la mejor foto de todo flickr:

When Waves Collide

¿qué opinais? ;-D