Mi primer dibujo (después de 20 años)

Ya está. Lo he hecho. He empezado a dibujar. Mi objetivo es aprender lo suficiente como para llegar algún dia a pintar dignamente al óleo. No hace falta decir que a dia de hoy no he cogido un pincel con la mano en mi vida. Ni para pintar el techo del baño. Pero ¡qué diablos! Un lápiz es más barato que una cámara, y el proceso es mucho más complicado, apasionante y creativo. O eso parece.

Si, a veces el 90% del camino necesario para llevar a cabo algo está en realizar el esfuerzo de intentarlo. Un mes entero, en mi caso. Un mes entero mirando un bloc de dibujo en blanco, encima de la mesa, con el plástico y todo. Finalmente esta tarde he dado el paso. No ha sido nada mágico, ni épico, ni ha sonado de fondo la música de Gladiator. Simplemente me he bajado a los chinos de abajo, y he comprado un par de lápices. He quitado el papel film del cuaderno…y me he puesto a dibujar, sin más.

Primero he intentado retratar a Lola. Pero ha sido inútil. A pesar de pasarse casi todo el día durmiendo, tiene una especie de radar para detectar esos momentos en los que necesito especialmente que esté quieta. El intento ha acabado con sus huellas marcadas sobre el papel, un lápiz mordisqueado y Lola metida dentro de la bolsa que me dieron en los chinos.

El siguiente intento ha sido con la foto de un gato callejero, que tenía por ahí. Instintivamente, he intentado comprender la imagen dividiéndola mentalmente en sectores y en formas más básicas (un libro que he leído más tarde me ha confirmado que era el procedimiento correcto). Entonces empieza un proceso parecido al de una escultura, en el que vas empezando con trazos frios, pero vas moldeando las líneas para ir sacando poco a poco lo que buscas. Muy interesante. Y muy similar a otros procesos creativos…

Evidentemente, es mi primer dibujo, y cualquier experto se reiría de mi al verlo…un poco churro. Pero para mi es especial. Ha sido relajante, he aprendido mucho haciéndolo y además he abierto una nueva puerta.

Lo voy a poner aqui por un motivo: voy a volver a dibujar este gato el año que viene, por estas fechas. Simplemente para apreciar el progreso…y a partir de ahora me pongo a practicar! 😀

Mi primer dibujo en 20 años

He vuelto de mi viaje

Después de un verano bastante intenso en todos los sentidos, vuelvo con más fuerzas que nunca dispuesto a no dejar el blog. 😀

Acabo de volver de un viaje espectacular a nivel personal, pero la verdad no muy fructífero fotográficamente hablando. Ha sido uno de esos viajes que marcan, pero en otro sentido. Creo que en la vida todos realizamos unos pocos viajes que nos llevan por experiencias que trascienden las meras vacaciones para convertirse en una experiencia vital. Ya sea por las “aventuras” que vives, por los compañeros de viaje o por el reencuentro con uno mismo. Éste último lo ha sido. Me traigo un montón de nuevas experiencias, un corazón y una mente un poco más amueblados y casi ninguna foto que destacar. Buena señal de que aprendo a vivir el momento, pues cada vez utilizo menos la cámara (últimamente parecía un miembro más de mi cuerpo).

Sin embargo, no penséis que reniego de la fotografía, ya que como medio de expresión artístico es lo mejor que tengo a dia de hoy. Me siento como pez en el agua construyendo fotos que reflejen un poco mejor mi visión del mundo, como una vía más para buscar mi verdadera expresión (no encontrada del todo a dia de hoy), y si hay algo que quiera decir, trataré de hacerlo mejor a base de practicar. Pero es posible que a partir de ahora empiece a intercalar en este blog otras facetas…y no se si me apetece seguir gastando más dinero en material fotográfico. Simplemente he entrado en una fase en la que quiero explorar otras cosas.

¿Que qué me ha aportado este viaje? Experiencias cotidianas que te dan lecciones vitales. Esas “tontas” lecciones que muchos grandes filósofos han tratado de transmitirnos en sus obras, como si la misteriosa mano de Dios interfiriese en ese ejercicio de divulgación. Pero que una persona común como yo, de pronto percibe de manera automática a través del fluir de un acontecimiento diario, o simplemente por estar sumido en el estado mental adecuado. Estado mental al que llego, por supuesto, gracias a la ayuda adecuada, que en este caso ha sido mi compañera de viaje, Alejandra, a la que no tengo más que agradecer estar siempre ahí y ser tan comprensiva y paciente con mis locuras; motivos entre otros por los que cada día la quiero más y más. 😉 Pronto enlazaré desde aquí el que es un proyecto personal suyo bastante interesante, con el que pretende ayudar a la gente a través de su experiencia como psicóloga.

Volviendo al viaje… de pronto un día vuelves a comprender lecciones esenciales sin saber por qué; como que el mundo es algo que no cambia a no ser que tú mism@ lo hagas primero; que el sufrimiento humano existe para que seamos capaces de enfrentarnos con nuestra misma esencia; que los conflictos pueden ser el fin o el principio de algo mejor, siempre a nuestra elección. En definitiva, que nuestra conciencia es la llave de nuestra felicidad, y nuestra identidad algo a lo que mimar, no destruirla ni regalársela a nadie.

El sentimiento de libertad que da hacer un viaje sin rumbo fijo, me ha hecho volver a recordar qué es lo que quiero en la vida, y cómo voy a conseguirlo. Y sobre todo a dar un poco mejor a las cosas el valor que merecen. Empiezo el año con nuevas ideas, ya más o menos definidas.

Quizás este viaje haya sido como lo que para otras personas es el final de año. Un momento de reconciliación, de aprender a perdonar (sobre todo a uno mismo), de hacer balance (que a mi me iba tocando ya) y sobre todo de coger energía para no dejar de poner cada dia toda mi expresión en lo que me gusta.

Seguimos con las fotos…parafraseando a un buen amigo, “nunca es demasiado tarde para comerse el mundo de un bocao”.

El sueño

El sueño

Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?
Autor: Jose Luis Borges